Celebremos el AMOR

A estas alturas todos estamos saturados con mensajes a cerca del día de los enamorados y todas las propuestas que los comercios tienen para regalar y para las parejas que quieran celebrarlo; flores, bombones, cenas a la luz de las velas…

 Pero ¿de dónde viene esta celebración, existió realmente San Valentín? Pues parece ser que sí, aunque los orígenes de este santo y mártir son algo difusos debido a los pocos datos que de él se tienen. San Valentín vivió en Roma, allá por el siglo III de nuestra era, en aquellos tiempos gobernaba el emperador Claudio, opuesto al cristianismo, que llegó a prohibir los matrimonios alegando que los jóvenes solteros eran mejores soldados. San Valetín, que era sacerdote, siguió celebrando matrimonios en secreto hasta que fue descubierto y mandado ejecutar por este motivo el 14 de febrero del año 270, convirtiéndose en mártir. Cuentan que junto a su tumba, Julia, hija de Asterio, ciega de nacimiento, en agradecimiento por haberle devuelto la vista plantó un almendro de hojas rosadas, por eso se considera este árbol como símbolo de amor y amistad eternos.

Hasta aquí podemos ver que algo de relación con el amor sí que tenía San Valentín.  Avanzando en el tiempo y ya en los siglos XVII y XVIII, en Francia e Inglaterra se comenzó a celebrar el 14 de febrero como día dedicado a los enamorados, que solían escribirse cartas de amor, aunque el verdadero auge de esta festividad será a partir del siglo XX y vendrá del mundo anglosajón, cuando la artista Esther A. Howland diseñara las primeras tarjetas de felicitación de San Valentín llamadas “valentines” para intercambiar con la pareja y recibir mensajes llenos de amor y también para expresar el amor por los amigos.

Desde entonces cada 14 de febrero parejas y amigos se declaran su amor con estas tarjetas y como es lógico, con el tiempo, los comercios, floristerías, grandes almacenes, etc, vieron en esta fecha un filón para captar clientes convirtiendo ese día y las semanas previas en un aluvión de mensajes publicitarios que consiguen hacer que el verdadero motivo de la festividad quede en un segundo plano y que todo parezca reducirse a tener una cita de lo más cursi, regalar una rosa o una pobre orquídea encerrada en una cajita, y limitarse a comprar con dinero aquello que no tiene precio, el AMOR.

De todas formas, me gusta pensar que hay un día al año dedicado al amor, y no necesariamente a la pareja, también a la familia, los amigos, los animales, la vida… celebremos pues este día del amor.

Os dejamos una muestra de las tarjetas de E. Howland.

Imagen

Anuncios

¿Quieres opinar? Nos encantará escucharte!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s